Cadáver en el pasillo

Maria Oropeza y Maria Corina Machado
María Oropeza (izquierda) con María Corina Machado (derecha)

María Oropeza

En días pasado visitamos el Hospital JM Casal Ramos de Acarigua, junto a María Corina Machado, unos cuantos “chavistas” impedían el paso por emergencia, así que nos dirigimos a entrar por otra vía alterna.

En mi vida había visto un lugar tan catastrófico como ese hospital. Pasillos sin electricidad, escaleras llenas de sangre y excremento humano, se nota que hace un gran tiempo que no se limpiaba, estamos hablando de un hospital que recibe pacientes de Acarigua y Araure, pero también se zonas aledañas como Agua Blanca, San Rafael de Onoto, entre otros caseríos y sectores, etc.

Tampoco hay aire acondicionado, los familiares de los pacientes deben ventilar con pedazos de cartón, pero además de la falta de insumos, de alimentos, el colapso llegó a tal nivel que las morgues ya no son suficientes, así que nos encontramos UN CADÁVER en un pasillo, envuelto en una sábana con un pedazo de hoja blanca que lo identificaba con su nombre.

Estamos hablando del mismo hospital que hace par de semanas se le incendió parte de su edificio por el área de pediatría, presuntamente los bajones de luz provocaron un cortocircuito.

Todo esto se le añade la constante muertes de neonatos y pacientes, víctimas de la crisis humanitaria, provocada por el régimen y apoyada por el ilegítimo Rafael Calles , quien se la pasa comiendo en los restaurantes más lujos del estado a costa del erario público, dinero de los portugueseños, mientras mis conciudadanos mueren de mengua. Esto es INACEPTABLE.

Cada uno de los cómplices, corruptos, testaferros, enchufados, colaboracionistas del régimen, deben pagar cada miseria que le han ocasionado a los ciudadanos de este estado y país. Nada puede quedar en vano ante tanto sufrimiento y desgracia.

Mientras yo cuente con vida, seguiré denunciando y protestando ante cada injusticia y cada crimen de lesa humanidad como éstos sirvergüenzas cometen a diario.

Me prohíbo cansarme y rendirme.

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